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27-sep-2013

Sentar ahora la base para mayores cosechas con el abonado en otoño

El abonado efectuado en otoño repercute positivamente en la cosecha del año siguiente. El suministro temprano de nutrientes sienta la base para mayores cosechas y para una buena calidad de los productos cosechados. Después del abonado en otoño con potasio y magnesio, las plantas ya disponen de los nutrientes necesarios al inicio de su desarrollo. Esto asegura, por ejemplo en el caso de la colza, un sistema radicular profundo y amplio, así como un cuello robusto de la raíz, y se inicia el crecimiento de ramas laterales y del tallo principal.

 

Resultados de ensayos internacionales confirman este efecto. Por ejemplo, el siguiente gráfico muestra la importancia del abonado en otoño para el rendimiento y la calidad de la colza de invierno por medio de los resultados de una prueba sobre el terreno en la ciudad polaca de Wieszczyczyn. En comparación con el ensayo de control que no contó con fertilizantes, la cosecha aumentó en un 40 por ciento gracias al uso de Korn-Kali® en otoño. La combinación con un abonado en primavera con ESTA® Kieserit resultó siendo ideal para cubrir la elevada cantidad de magnesio requerida durante la fase de crecimiento.

Aumentar ahora la resistencia al frío con el abonado en otoño

Un motivo importante para efectuar un abonado en otoño es también el aumento de la resistencia al frío. Los inviernos prolongados y las repentinas heladas de los años pasados en el norte de Europa han demostrado una vez más que los efectos de las condiciones meteorológicas desfavorables pueden tener repercusiones graves. Un frío repentino, temperaturas extremadamente bajas y heladas no continuas significan estrés para las plantas y pueden producir daños considerables. El potasio y el magnesio aumentan la resistencia al frío y proporcionan así una óptima protección contra los tres mecanismos perjudiciales muerte por congelación, muerte por sequedad debido a las heladas y descalce por heladas.

 

En el caso de la llamada muerte por congelación, las células son destruidas por los cristales de hielo. Las plantas se pueden proteger almacenando potasio y azúcar en las células. Ambas sustancias reducen el punto de congelación del jugo celular y actúan como un anticongelante. Por esta razón, es necesario que ya haya un contenido suficiente de potasio en las células antes del invierno. El contenido de potasio de la planta permite un óptimo desarrollo de las plantas en la primavera siguiente y aumenta la tolerancia frente el estrés hídrico.

Un mayor contenido de potasio proporciona una seguridad de rendimiento

Los resultados del ensayo efectuado en Trüstedt, Alemania, muestran que el efecto del mayor contenido de potasio después de un abonado en otoño puede ser incluso medido en primavera (ver gráfico). Comparando los abonados de primavera y de otoño, se apreció el más elevado contenido de K en las plantas de colza de invierno en la variante de otoño. Sin embargo, también queda claro que se debe abonar de manera suficiente en las condiciones dadas, ya que solo las variantes de fertilización con más de 100 kg de K2O ha-1 pudieron aumentar considerablemente el contenido de potasio de las plantas de colza.

 

Cuando se suministra mayoritariamente potasio en cantidades elevadas, se puede restringir la absorción de magnesio, por lo que es necesario efectuar una fertilización equilibrada con ambos nutrientes. Para ello se recomienda el uso de Korn-Kali® con un contenido adicional de 6% de MgO en forma soluble en agua e inmediatamente disponible para las plantas. La fertilización con 160 kg de K2O en forma de Korn-Kali® realizada en el ensayo de Trüstedt hizo posible un aumento considerable del contenido de potasio frente a un abonado únicamente potásico con 60er Kali®.

Recomendación de abonado para el otoño

En otoño se sienta la base para mayores cosechas. En el caso de la colza se recomienda un abonado con 300 kg ha-1 de Korn-Kali® a fin de cubrir no solo el suministro de potasio, sino al mismo tiempo el de magnesio y azufre.

 

En el caso de los cereales como la cebada de invierno o el trigo de invierno, también es recomendable una fertilización en otoño con 150 a 200 kg ha-1 de Korn-Kali® para lograr una resistencia suficiente al frío invernal.

 

Es importante que el abonado se realice oportunamente antes de que finalice el período vegetativo para que los nutrientes puedan ser absorbidos por las plantas. Aquí contribuye de manera importante la rápida disponibilidad de los nutrientes solubles en agua que contiene el Korn-Kali®.

 

Más información sobre el abonado de los cultivos

Ir al gráfico del mes: Para una protección óptima contra las heladas – el potasio y el magnesio incrementan la resistencia al frío

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