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Azufre

Azufre en el suelo

Fertilización del suelo

Azufre en la planta

 

Azufre en el suelo

El contenido de azufre (S), en suelos de áreas de clima húmedo, es aproximadamente 0,02-2 %, pero en suelos pantanosos puede ser de 1 % y en ciénagas de 3,5 %.

 

El azufre puede estar en el suelo en forma orgánica y/o inorgánica. De acuerdo a las características físico-químicas y ambientales del suelo, la fracción de azufre inorgánica está presente como azufre elemental o en los diferentes niveles de oxidación (sulfuros, sulfatos, tiosulfatos entre otros). La fracción orgánica constituye la principal reserva de este nutriente, pudiendo llegar a representar el 100 % del S total en los suelos orgánicos. Entre los compuestos orgánicos que contienen azufre se cuentan los aminoácidos, las proteínas, los polipéptidos entre otros.

 

Dinámica del azufre en el suelo

Los compuestos de azufre existentes en el suelo están sometidos a múltiples procesos de transformación que son análogos al ciclo del nitrógeno. Así, las sustancias orgánicas están sujetas a la mineralización microbiana o a la hidrólisis. El producto final siempre es el ión sulfato (SO42-) que puede estar en la solución del suelo o adsorbido en los coloides del suelo. De la misma manera el azufre puede ser también fijado en forma transitoria por microbios, ácidos fúlvicos o substancias húmicas. En suelos bajo condiciones aeróbicas, el ión sulfato puede ser reducido por bacterias a ácido sulfhídrico. En ambos casos el azufre disponible en el suelo para la planta será menor.

La acción de las bacterias del suelo (p. ej. las thio bacterias) transforman el azufre elemental en azufre de sulfatos. En esta transformación, las bacterias oxidan el azufre elemental convirtiéndolo en sulfato, liberando con ello hidrógeno (H+). Con ello, el azufre elemental causa una acidificación del suelo. En el caso de suelos muy calcáreos (valor del pH > 7), en cambio, el ácido sulfúrico producido durante el proceso se fija inmediatamente por medio de la cal, formando yeso.

El sulfato de magnesio o el sulfato de potasio son sales neutrales. Es decir que los nutrientes allí contenidos llegan a la solución del suelo sin transformarse y no ejercen influencia en el valor del pH del suelo.

Como ion negativo (al igual que el ion del nitrato), el sulfato no está sujeto a una absorción significativa en el suelo y corre peligro de lixiviación, sobre todo en el semestre de invierno. Los suelos livianos y suelos estructuralmente débiles presentan un mayor riesgo de presentar deficiencia de azufre, especialmente después de precipitaciones anormales, así como suelos con condiciones fisico-quimicas que limitan el desarrollo del sistema radicular.

Aplicando una fertilización con sulfato equilibrada en primavera queda garantizado el suministro de azufre para todo el período vegetativo, dado que, durante el semestre de verano, la evaporación es mayor que las precipitaciones.

 

Ciclo del azufre en el suelo

 

Fertilización del suelo

Dos instrumentos han mostrado excelentes resultados para determinar las reservas de azufre en el suelo: la determinación de la cantidad de azufre mineral (SO4 2-) y la utilización del modelo desarrollado por BASF para la estimación (pronostico) del azufre en el suelo.

 

Azufre en la planta

La absorción de azufre de la solución del suelo por las plantas se realiza exclusivamente como ión sulfato. Sin embargo, las plantas también están en capacidad de fijar el azufre (ácido sulfhídrico, dióxido de azufre) existente en el aire.

 

Funciones del azufre en la planta

  • Mejora la eficiencia del nitrógeno
  • Es indispensable para la síntesis de aminoácidos que contienen azufre e influye sobre la síntesis total de proteínas.
  • Activa enzimas importantes en el metabolismo energético y de ácidos grasos.
  • Es componente de la proteína del cloroplasto.
  • Es importante para la formación de sustancias vegetales secundarias que contienen azufre (p. Ej. aceites de puerro y mostaza- estos tienen influencia sobre el sabor y el olor de diferentes cultivos).
  • Es componente de la vitamina B1 (granos de cereales, leguminosas).
  • Importante en la producción de sustancias (fitoalexina, glutatión). necesarias dentro de mecanismos de defensa de la planta.

 

Síntomas de deficiencia

  • Se presenta primero en las hojas más jóvenes debido a que tiene una menor movilidad que el nitrógeno en la planta.
  • Tan solo cuando la deficiencia de azufre se presenta simultáneamente con la deficiencia de N, los síntomas pueden ser primero observados en las hojas viejas.
  • Se llega a una clorosis completa en las hojas.
  • La planta se ve caída y es poco frondosa con tallos cortos, rígidos y frágiles.
  • Los síntomas en la colza especialmente son falta de crecimiento, hojas abombadas como cucharas, floración de color blanco en vez de amarillo y las vainas son abultadas en forma de vesícula.
  • Hasta los años 80 las emisiones de SO2- de origen industrial proporcionaban prácticamente de manera automática un optimo suministro de azufre y se aseguraba así la disponibilidad suficiente de azufre en los cultivos.
  • Las diversas medidas adoptadas para limpiar el aire han conducido a una clara disminución de las emisiones de azufre en la atmósfera. Esto tiene como consecuencia, que la alta deposición de S haya descendido entretanto al nivel de la era preindustrial.

 

 

  • Especialmente en Asia, pero también en otras regiones del mundo, se ha predecido un déficit notable en el abastecimiento de azufre.
  • La cantidad de azufre que se depositan en las regiones lejanas a las zonas industriales alcanza solamente un promedio de 5-10 kg S ha-1. Estos contenidos ya no logran cubrir las necesidades promedios de S que están entre 5-80 kg S ha-1 según cultivo y nivel de producción.
  • Entretanto el azufre se ha convertido en muchos sitios del mundo en el nutriente que limita la producción.
  • Al ser un componente básico de diferentes sustancias que dan el sabor (p.ej. glucosinolatos) a semillas oleaginosas, leguminosas, así como cebolla, puerro y ajo entre otros cultivos, a través de la fertilización con azufre puede alcanzar no solo un incremento en la producción sino también un aumento considerable de la calidad.
  • Se debe tomar en cuenta, que el suministro de azufre con fuentes producidas dentro del mismo sistema de explotación (desechos orgánicos, estiércol, etc.) no es suficiente. En el primer año de aplicación tan solo entre el 5-10 % del azufre fijado queda disponible para la planta. En cultivos que requieren alta disponibilidad de azufre en las primeras fases de desarrollo (colza, cereales) no se puede evitar deficiencias de S tan solo con la aplicación a través de los años de abonos orgánicos (estiércol), siendo por esto recomendable cubrir estas deficiencias con fertilizantes minerales.

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